Actualmente nuestra sociedad se encuentra sumergida en una crisis de valores, considero que
es la peor crisis a la que la humanidad se ha enfrentado, esto ocurre a nivel mundial pero
específicamente en nuestro país. La honestidad, respeto, tolerancia, sinceridad, puntualidad,
honradez, amor, entre otros, representan sólo algunos de los valores perdidos, no solamente
entre nuestros niños, sino, además, en los adultos e incluso adultos mayores.

Probablemente encontremos a nuestro alrededor personas que fueron formadas con
principios y valores desde sus hogares, incluso quienes a través de la palabra de Dios
experimentaron la necesidad de transformar algunas conductas, y lo hayan logrado, sin
embargo, es poco común tropezar con personas íntegras, llenas de rectitud.

La integridad es uno de los valores más cercanos a la perfección, se refiere a una capacidad
o facultad en el individuo de actuar, pensar y sentir correctamente, en definitiva, ser lo más
completo posible, es decir, resulta de la suma de todos los valores conocidos. En la expresión
popular se dice que algo es o está íntegro cuando aparece completo, no le hace falta nada y es
aceptable.
El Diccionario de la Lengua Española: Real Academia Española. Define integridad como;
Dicho de una persona: Recta, proba, intachable. La integridad no tiene margen de medida,
eres íntegro o no lo eres, no se trata de lo que hacemos sino de lo que somos y esto
determinará lo que hacemos.

Las Sagradas Escrituras nos desafían a vivir en integridad, revelando beneficios que
obtendremos si la practicamos diariamente en nuestras vidas. A continuación, señalaré solo
algunos:
Te permitirá habitar en su presencia: SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién
morará en tu santo monte? El que anda en integridad y obra justicia, que habla verdad en su
corazón. Salmo 15:2-3
Te llenará de bien: Porque sol y escudo es el SEÑOR Dios; gracia y gloria dará el SEÑOR; no
quitaré el bien a los que andan en integridad. Salmo 84:11
Te permitirá vivir confiado: El que camina en integridad anda confiado; Más el que pervierte
sus caminos será quebrantado. Proverbios 10:9
Serás salvo: El que anda en integridad será salvo, más el que es de camino torcido caerá de
repente. Proverbios 28:18
A lo largo de las escrituras vemos lideres íntegros, de corazón recto, que finalmente fueron
exaltados por Dios, Abraham, Moisés, David, entre otros, son ejemplos claros de lo que
significa ser íntegro. Estos personajes nos enseñan que no es imposible vivir en integridad,
esto no significa que sean completamente perfectos, si la perfección fuese un estándar nadie
podría llamarse íntegro, pero si es una cualidad que te permitirá ser menos vulnerable a los
ataques del enemigo.
La pregunta que florece es ¿Cómo lo logro?, ¿Cómo puedo vivir en integridad? sabemos que
la sociedad nos fuerza a ir en contra de lo que nos beneficia, nos incita a dejar a un lado este
preciado tesoro, y nos impulsa a hacer el mal, pero la Biblia nos insta a vivir en integridad, para
esto es necesario que nos coloquemos el cinturón de la verdad, Efesios 6:14 dice
“Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad”.

El Pastor Rick Warrren sostiene “Para vivir una vida íntegra, no sólo tienes que conocer la
verdad; sino que tienes que vivirla. Como tu cinturón, la integridad te da estabilidad. Te
mantiene unido, en medio de los tiempos difíciles. Te da la fuerza necesaria”. Hoy te invito a
comenzar una vida íntegra delante de los ojos del Señor, tal vez necesitas preguntarte, en que
área de tu vida estás siendo más vulnerable, qué tan importante es tu relación con Cristo, y
cómo puedes comenzar a marcar la diferencia.

Una actitud correcta y mucha determinación son el paso inicial a una vida de integridad,
todo esto acompañado del único a través del cual podrás encontrar el camino, la verdad y la
vida, JESUS.

TE INVITO REPETIR ESTA ORACIÓN…

SEÑOR JESÚS TÚ ERES EL ÚNICO QUE PUEDE GUIARME A UNA VIDA DE INTEGRIDAD, TE
RUEGO ME DES FORTALEZA, Y DOMINIO PROPIO A TRAVÉS DE TU SANTO ESPÍRITU, YO
DETERMINO EN MI CORAZÓN CEÑIRME CON TU VERDAD Y VIVIR EN ELLA, DESDE AHORA Y
PARA SIEMPRE, ME APROPIO